Mallas y rizos

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Para sus respectivas clases en Bogotá, Felipe y Alejandro han conversado sobre la posibilidad de un intercambio colaborativo: Felipe hace una introducción a los conceptos fundamentales del diseño 3D con Blender y Alejandro dispone de un laboratorio equipado con cascos de realidad virtual. Busco sumarme a ello con esta propuesta metodológica, tratando de entrelazar lo que hemos venido conversando con Adrián, en Oaxaca y Hugo, en Ciudad de México; extendiendo una invitación sin mucha formalidad a la experiencia de otros, como Julián en los video mappings, Nate en el estudio de suelos o Nodo Duitama en la impresión 3D.

Contexto narrativo

Los estudiantes de Alejo leyeron el tratamiento para un guion de ficción en el que ocurre un enfrentamiento conceptual con el famoso inventor del set Oculus. Aquí abajo agrego un poco más de contexto narrativo o histórico, pero se puede saltar directamente a la propuesta metodológica siguiendo este enlace.

En 1871 Charles Lutwidge Dodgson, alias Lewis Carroll, escribió una secuela para su exitosa obra Alicia en el País de las Maravillas, publicada 6 años antes, a la que tituló A través del espejo. Una continuación que retoma a la misma Alicia, cambia la baraja de naipes por un tablero de ajedrez y la madriguera por un espejo. Alrededor de esta nueva obra se creó el rumor sobre un episodio suprimido que iba a ir al final del capítulo VIII, justo antes de que Alicia cruzase el último arroyo para volverse reina.

El rumor comenzó por un intercambio epistolar con su ilustrador, John Tenniel:

My Dear Dodgson:

I think that when the jump occurs in the Railway scene you might very well make Alice lay hold of the Goat’s beard as being the object nearest to her hand – instead of the old lady’s hair. The jerk would naturally throw them together.

Don’t think me brutal, but I am bound to say that the ‘wasp’ chapter doesn’t interest me in the least, & that I can’t see my way to a picture. If you want to shorten the book, I can’t help thinking – with all submission – that this is your opportunity.

In an agony of haste,

Yours sincerely,
J. Tenniel


Mi querido Dodgson:

Creo que, cuando ocurre el salto en la escena del tren, bien podría hacer que Alicia se agarrara de la barba de la Cabra, por ser lo que tiene más a mano, en vez del pelo de la anciana. La sacudida los arrojaría naturalmente uno contra otro.

No me tenga por brutal, pero me veo obligado a decir que el capítulo de la «avispa» no me interesa en lo más mínimo, y que no encuentro camino hacia una imagen. Si quiere acortar el libro, no puedo evitar pensar (con toda sumisión) que esta es su oportunidad.

En una agonía de prisa,

Sinceramente suyo,
J. Tenniel

En 1974 aparecieron unas pruebas de imprenta con correcciones hechas a mano del supuesto episodio, en una subasta de Sotheby’s. Aunque la autoría sigue siendo discutida, la edición en español de Cátedra lo agrega como un apéndice, extendiéndose un poco más en la leyenda y los comentarios del biógrafo más reconocido de Carroll que da el texto por auténtico.

El personaje que encuentra Alicia es una avispa. El nombre de ese bicho en inglés, wasp, coincide con las siglas que se popularizaron en los 60 (los 1960) para White Anglo-Saxon Protestant (WASP), “Blanco, AngloSajón y Protestante, un término que usó por primera vez Stetson Kennedy en 1948, en un artículo para The New York Amsterdam News, un periódico afroamericano de Harlem. Se refería a la mayoría que se organiza contra las minorías. Para los 60 la sigla ya era de uso popular y académico. Claro, todo esto no lo pudo saber ni usar Carroll 90 años antes, pero definitivamente ocurrió antes del descubrimiento del texto perdido.

El personaje de la avispa tiene un claro sesgo de clase. Habla como un viejo campesino o alguien de clase trabajadora, con frecuentes errores gramaticales, formas no estandarizadas del habla o expresiones demasiado informales. Más aún, trata de parecer culto y falla en su intento: usa el impersonal propio del habla refinada Victoriana pero mezcla verbos mal conjugados, un gesto que hace eco al uso de una peluca que ya no le queda. Llegando casi al final del episodio recita un poema cuyo tema es la exclusión social (hice las traducciones que siguen descartando la de Manuel Garrido en la edición de Cátedra, aquí una copia del original):

Cuando era joven, mis rizos ondeaban
y se ensortijaban y encrespaban en mi cabeza;
y entonces dijeron: «Deberías raparte
y llevar en cambio una peluca amarilla».

Pero cuando seguí su consejo
y notaron el efecto,
dijeron que no me veía tan bien
como se habían atrevido a esperar.

Dijeron que no me quedaba bien, y que así
me hacía ver de lo más ordinario:
pero ¿qué iba a hacer yo, sabes?
Mis rizos no volverían a crecer.

Así que ahora que estoy viejo y canoso,
y casi todo mi pelo se ha ido,
me quitan la peluca y dicen:
«¿Cómo puedes ponerte semejante porquería?».

Y todavía, cada vez que aparezco,
me abuchean y me llaman «¡Cerdo!»;
y por eso lo hacen, querida,
porque llevo una peluca amarilla.

Pero lo que más me llama la atención, dado todo el contexto anterior, es el diálogo con el que concluye todo el episodio. La escena tiene algún eco a la de Caperucita y el Lobo en cama de la abuelita. Algo de crítica estética a las facciones del otro (personal remarks) que, en últimas, deriva a la cuestión de comer o ser comido. Pero justo antes de que se colme la paciencia de Alicia, tras criticar la forma de su quijada y su boca, la avispa dice:

“Then, your eyes – they’re too much in front, no doubt. One would have done as well as two, if you must have them so close – ”

Además tus ojos: sin duda están demasiado al frente. Si tienes que tenerlos tan juntos, uno sólo de ellos haría lo mismo que el par.

Propuesta metodológica

Ejercicios prácticos previos a la implementación de la propuesta:

  1. Familiarizarse con la experiencia de ver estereogramas producidos por patrones de puntos aleatorios
    1. Revisar la posibilidad de obtener una sensación similar a partir de patrones visuales que existen fuera del papel o la pantalla, específicamente: textiles impresos y rejas o mallas cercando espacios a través del recorrido urbano.
  2. Revisar el uso de la geometría en rejas de casas y locales con algún grado de pretensión en su diseño (enfocarse en ciertos barrios que pueden resultar icónicos al respecto). De manera experiencial (frente a las rejas mismas) trastocar las categorías de figura y fondo para comprobar sus efectos en el texturizado de los elementos geométricos.
  3. Revisar la noción de vitrina, desde sus connotaciones etimológicas, sus ecos con los principios anatómicos básicos del ojo humano, hasta el estudio de las mismas hecho por Walter Benjamin en el proyecto de los pasajes (vitrinas comerciales, vitrinas de museo)
    1. Discutir como puede el concepto de vitrina re-enmarcar la nueva ola de realidad virtual y realidad aumentada.
    2. Discutir las disonancias o consonancias entre dos tipos diferentes de espectros: el espectro óptico y el espectro de la mercancía, sobre todo de manera práctica en torno a la aplicación y la idea de efectos especiales.

Implementación

Tomar registros de las experiencias ejecutadas en el desarrollo de los ejercicios prácticos previos 1 y 2.

Usando esos registros como referencia o como material de experimentación, implementar de manera creativa entornos que puedan hacer tangible esta tridimensionalidad anémica o sensación 2.5 (como se le quiera llamar) en los cacos de realidad virtual disponibles o en cualquier otro medio a elegir.

Ejemplos de imágenes de referencia

Comments

One response to “Mallas y rizos”

  1. […] hablaba de la meditación y movía los deditos en el aire como si tocara un textil, como si la textura misma fuese conciencia). La pregunta infantil de quien trata de usar lápices de colores para […]

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